martes, 5 de febrero de 2013

Contabilidad B


 

El caso Bárcenas-PP, destapado por El PAIS hace unos días está dando mucho de qué hablar y, sobre todo, dando mucho que pensar sobre la manera de hacer de nuestros políticos. En resumen: el citado periódico denuncia la existencia de una "contabilidad B” en el PP, Cospedal sale negándolo tajantemente; casi al mismo tiempo algunos políticos y personas cercanas al PP admiten que habían recibido ayudas económicas del partido coincidentes con las anotaciones publicadas, lo que lleva a Cospedal a admitir que algunas de las transferencias reflejadas en la libretilla sí que existieron, pero que estaban registradas como “contabilidad A” transparente-luz-clara-como-agua-cristal. El sábado pasado se reúnen los cabecillas del PP y firman una declaración jurada y solemne diciendo que ello son han recibido sobres en su vida (a ver a quién le importa hoy este teatro) y prometen enseñar la declaración de la renta para demostrar que… ¿no han recibido sobresueldo en dinero negro? Sí, como si la declaración de la renta tuviera una casilla para admitir la recepción de sobres…

Estos tíos creen que somos tontos. 

 

Rajoy, ayer, aquí en Alemania, dijo que “No es cierto salvo alguna cosa". Y Bárcenas, que no tiene manera de justificar la acumulación de 22 millones de euros en Suiza declara haciendo uso de un silogismo casi perfecto: “como el cuaderno no ha existido, esa letra no puede ser la suya”. ¡Toma y chúpate esa! 

Vamos a intentar razonar un poco pero no de la misma manera que hacen estos políticos y Bárcenas, a ver hasta dónde llegamos:

El hecho de que en las notas famosas aparezcan datos verdaderos confirmados por personas-cuerpos reales significa que el que escribió esos datos sabía sobre esas transferencias de dinero. Osease: que si según el PP el cuadernillo es una falsificación, esta tuvo que ser perpetrada por alguien que sí sabía sobre algunas cuentas del PP, fuera esta contabilidad de tipo A o de tipo B.

Por otra parte, la letra sí parece ser la de Bárcenas, a juzgar por las comparaciones hechas por grafólogos con otros documentos escritos por esta persona. Con lo cual quedan pocas opciones y que conste que esto no es una acusación sino un ejercicio de lógica para entretenernos un rato. Pongámoslo así: esta historia me la he inventado yo y puede que no tener nada que ver con la realidad (por si las moscas).

Si esas anotaciones que están presentes en el cuadernillo no se encuentran declaradas como contabilidad A y han sido aceptadas como verdaderas por los sujetos recipientes de esas cantidades de dinero entonces, señores, SÍ EXISITIA UNA “CONTABILIDAD B”. 

Por supuesto que el caso de que algunas de esas anotaciones sean verdad no quiere decir que las demás lo sean, como arguyen los políticos del PP; pero olvidan estos señores que lo contrario también es posible, es decir, que todas sean verdaderas. Es también imaginable que nos encontremos ante una mezcla de verdades y falsedades pero, entonces, planeada por la misma o mismas personas que sabían detalles concretos de las contabilidades internas del PP, por ejemplo, el de que García-Escudero había recibido cinco millones de pesetas de préstamo del partido y que los fue devolviendo millón a millón, entre otras cosas.

Por otra parte parece demostrado el que Bárcenas haya amasado una fortuna de 22 millones, bien guardadita en una cuenta en Suiza, y de la que no puede justificar su origen. Asombra el hecho de que haya querido beneficiarse de la amnistía fiscal promovida por sus compañeros de partido y que ahora no se la concedan.

¿Es tan raro pensar que el origen de ese dinero provenga de las mismas fuentes anotadas en la libreta? ¿Es también raro el imaginar que este señor siseara, como se hacía a la antigua usanza del dinero para la compra, y que llevara una contabilidad, falsa, verdadera o mediopensionista con la que poder tener agarrados de las pelotas a cualquiera que le dijera algo? 

Y esto es lo que puede haber pasado ahora: El tipo se ve involucrado en un escandalazo de aúpa, pierde el apoyo del partido al que servía y es cuando, por venganza, filtra el cuadernillo de marras.

Pero una cosa es imaginar y otra el demostrar. Yo sólo imagino. Para demostrar y acusar está la justicia (si todavía funciona).

La defensa de los políticos del PP es vergonzosa. Todo el mundo sabe que es imposible demostrar que el dinero negro existe. Por otro lado, las cantidades anotadas parece que no llegan a constituir materia de delito y si el dinero sólo procede de “donaciones” será muy difícil demostrar nada aunque haya incluso habido cobro de comisiones. El problema está en la ley de partidos que debería ser similar a la de EEUU que tiene legalizado el sistema de para recibir “comisiones encubiertas” a las que llaman "donaciones", pero donde las cuentas están claras. Cantaría mucho el que un partido en el poder beneficiara a una empresa que sabemos que le había donado cierta cantidad de dinero. El riesgo existe pero, al menos, llevaría emparentado cierto control externo. Vamos, un poco como eso de legalizar la marihuana.

Tampoco entiendo a El PAIS, al PSOE o a Rubalcaba quien, de manera hipócrita, acusa con el dedo inquisidor de corrupción al PP, olvidándose de lo que ha pasado y está pasando en su propia casa, y que si no se acuerdan le doy una pista de por dónde empezar:

 ¿"ERE de Andalucía"?.

No, no le estoy preguntando con acento si proviene de esa parte de España sino por el desvío fraudulento por responsables del PSOE en esa región de 933 millones de euracos.

Lo que más duele es pensar que esta clase política, ya sea de izquierdas o de derechas, está pidiendo a los españoles que se ajusten el cinturón, alientan la existencia de una economía sumergida con la subida de impuestos y una nefasta política fiscal, y al mismo tiempo se estén llenando los bolsillos como casi siempre han hecho las personas que tienen acceso al poder. 

Sí, nos encontramos con lo de siempre.  ¿De qué  nos extrañamos entonces?

¡Mierda de condición humana!

5 comentarios:

  1. Golfadas y torpezas, a partes iguales. Demasiado tiempo y esfuerzo me parece que les has dedicado, José Antonio. Vaya panda

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  2. ¿Tiempo? A penas diez minutos y ¿sabes? ya tengo la costumbre de escribir algo cuando consigo hilvanar dos pensamientos más o menos coherentes en mi pobre cabeza sobre un tema, así les doy salida, los fijo y dejan de rondarme.

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  3. Ni esos diez minutos de tu tiempo se merecían

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  4. Las próximas elecciones, no voto!!! Panda de sinvergüenzas !!! Concha.

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  5. Pues sabiendo que los que gobernaron, gobiernan o gobernarán son en general ladrones encorbatados, no sé si habrá que plantearse el actuar según la teoría del mal menor, es decir, poner en una balanza lo que han robado los unos y los otros y votar al que pierda esa competición. Por otro lado y, tal y como están las cosas, puede que votando al que menos haya tobado signifique hacerlo por el menos listo y, puestos a que me roben, prefiero que lo haga alguien que, además, pueda sacar el país adelante al mismo tiempo. Un dilema.

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