lunes, 1 de octubre de 2012
martes, 18 de septiembre de 2012
Islam sí, extremismo religioso no

No quiero echar más leña al fuego que se ha avivado en los últimos días con la publicación de un vídeo insultante sobre el profeta Mahoma, pero tampoco quiero dejar pasar la ocasión de dar mi opinión sobre el tema. Aquí en Alemania se está discutiendo hoy si se puede permitir la publicación del vídeo o si se debiera censurar, algo que nadie se ha planteado nunca con las miles de exposiciones, películas y obras de teatro donde se insulta descaradamente y sin tapujos al Jesús del cristianismo. La ley que está impulsando la administración de Putin para proteger los sentimientos religiosos de los creyentes es sólo una cortina de humo para tapar la verdadera realidad de la actuación contra sus opositores políticos.
Pero ¿dónde radica la diferencia entre la actitud cristiana y la del islam extremista frente a las críticas o burlas? Desde mi punto de vista la diferencia es cultural. No hay que olvidar que es en los países donde el radicalismo islámico se mezcla con la política donde se siguen aplicando la pena de muerte por razones religiosas y se realizan salvajadas como la de cortar pies y manos por delitos de hurto, colgar hasta la muerte a los homosexuales o lapidar a las personas que han sido sorprendidas en adulterio. Si no hay respeto por la vida de los que piensan de manera diferente, difícilmente podrá permitirse las críticas contra esta religión.
Este es un problema que afecta también a occidente. Los radicales de esta religión (como los de cualquier otra) quieren imponer su “tolerancia cero” también en los países europeos donde han sido acogidos como ciudadanos de pleno derecho. Quieren dinamitar nuestra democracia, fruto de la evolución positiva de una cultura en la que el Islam también jugó un papel importante. Es cierto que la religión cristiana se mezcló con el poder en algunas épocas y lugares pero, a pesar de este fallo, aquí se consiguió establecer una Europa democrática y tolerante donde se respetan los derechos fundamentales de sus ciudadanos siendo uno de ellos el de no estar sujeto a las normas de ninguna religión. Europa no puede permitir que se le arrebate este logro que, hasta hace relativamente poco tiempo, tanta sangre y sufrimiento le ha costado y tendrá que defender su identidad ante todo aquel que quiera poner en
peligro la libertad de nuestros hijos y la de las futuras generaciones.
Hay que remontarse al siglo VIII y los siguientes a la conquista musulmana de la España visigoda para encontrar la convivencia más o menos amistosa entre religiones que tanto ansiamos hoy. En los territorios ocupados por el Islam entonces, se llegaron a acuerdos con la población cristiana y judía por ser religiones derivadas del padre común Abraham. Entonces se respetaron los cultos, ritos e incluso se desarrolló una política de pactos donde se respetaba a gobernantes y ciudadanos de determinados territorios como en el caso del rey cristiano Teodomiro que gobernó un territorio visigodo cristiano autónomo dentro de Al-Andalus. Y no olvidemos que la cultura islámica contribuyó de manera decisiva en la construcción de las bases culturales de la Europa de hoy.
La época más brillante de la civilización islámica fue la de los califas Abásidas de Bagdad (750-1.528) y la de los omeyas españoles (755-1.492). Bagdad y Córdoba fueron los centros de civilización que iluminaron todo el mundo con su brillante esplendor. En el año 830 el Califa Al-Mamun fundó el Bayt al-Hikma (Casa del Saber) en Bagdad, una combinación de academia, biblioteca y centro de traducción dedicado a la transmisión del legado de las antiguas civilizaciones al mundo occidental. Un centro formado por eruditos cristianos, judíos y árabes y que se ocupó principalmente del "saber extranjero”, de la ciencia y filosofía griegas y se tradujeron y conservaron las obras de Galeno Hipócrates, Platón, Aristóteles y de comentaristas como Alejandro de Afrodis, Themistenes, Juan Filoponos, etc.
¿Se imaginan hoy una universidad donde pudieran convivir profesores cristianos, judíos y musulmanes reunidos en un empeño común? No, ¿verdad?
Es una pena que ese Islam culto, tolerante y enriquecedor se encuentre desaparecido y sólo nos quede el inhumano proceder de unos extremistas cuyo único afán es imponer su manera de pensar. Al principio de este tocho infumable he escrito que la cultura marca la diferencia y no creo sea muy difícil comprobar que los países dominados actualmente por el extremismo islámico parecen anclados en una especie de época pre-medieval dónde el progreso, al contrario de lo que ocurrió durante la época dorada de la civilización islámica, se ha detenido.
Así que Islam, sí, pero extremismo e intolerancia religiosa, no.
Adjunto una web en español para entender el Islam y diferenciarlo del extremismo terrorista con el que se confunde hoy día.
Adjunto una web en español para entender el Islam y diferenciarlo del extremismo terrorista con el que se confunde hoy día.
lunes, 10 de septiembre de 2012
La concejal
A tenor de esta noticia no han faltado los comentarios de políticos de varios bandos que la han defendido a capa y espada y algunos han aprovechado para criticar al fascismo y a la moral trasnochada de la Iglesia Católica. Los del pueblo han calificado a su vecina de puta, guarra y no sé que otras lindezas sin reparar en que estos comportamientos no han sido nunca considerados tan graves si los llevaban a cabo los hombres y los aceptamos en muchas de las películas que nos tragamos. El ser un “casanova” o un “don juan” ha llegado a considerarse casi como un halago. Tampoco se trata de eso.
Soy de la opinión de que los comportamientos sexuales desordenados pueden afectar a la persona, su psicología y a sus relaciones pero también pienso que no es asunto nuestro y lo que una persona haga en esta materia debe permanecer dentro de la esfera de su intimidad.
Aquí se trata de dirimir si una persona con cargos de representación pública puede seguir siendo digna de la confianza de sus electores después del espectáculo ofrecido. En EEUU los políticos “pillados” en este tipo de prácticas dimiten sin más contemplaciones (recuerden aquel congresista que difundió fotos de su desnudez con su iphone y desde el gimnasio del congreso). Mucho podríamos hablar del puritanismo hipócrita en los EEUU y hay bastantes ejemplos de presidentes, políticos, príncipes y reyes a quienes sus infidelidades y cochinadas no han impedido seguir ejerciendo como tales.
En el caso de la concejal, nadie puede juzgarla por lo que ha hecho ya que la persona que se debe sentir ofendida es su marido y, quizás, sus hijos. Ahora tendrá que apechugar y solucionar el problema creado primero en su propia casa. Y esto es una de las consecuencias de este descontrol erótico-festivo, por mucho que los que se llaman progresistas lo vean de otra manera. A estos que animan y aplauden a la señora por ejercer esas atrevidas actividades extra-maritales les diría que fueran a hablar con el marido, a ver si le pueden convencer de que lo que ha hecho su mujer es algo digno de loa y que los demás son unos trasnochados, envidiosos o unos estrechos. Pero si siguen sin verlo claro les animo a que se pongan en la piel de marido cornudo y se imaginen a sus respectivas no sólo engañándolos con otro señor sino haciéndolo también de manera gráfica, virtual y digital y que ésto llegara a publicarse. ¿Animarían a ello a sus mujeres? Apuesto a que alguno, llevado por la firmeza inquebrantable de sus principios, aseguraría que no le importaría en absoluto.
A los que la insultan sin piedad les aconsejo que repasen su vida y que consideren seriamente si en ella no hay nada de lo que puedan avergonzarse.... ¿absolutamente nada?
No olvidemos al cabrón que por algún oscuro motivo filtró las imágenes. A éste se le exigía, como mínimo, aquella olvidada caballerosidad que existía entre los hombres de no mentar el nombre de las mujeres a las que se beneficiaban. Pero eran otros tiempos.
En definitiva, creo que hay que dejar en paz a esta señora. Bastante está pasando ya. Si puede superar la situación y seguir ocupando un cargo público marcada por la vergüenza de su actuación cinematográfica pues que lo siga haciendo. Si sus votantes consideran que esta señora es digna de confianza, pues que la sigan votando. Si su marido considera que debe perdonarla después de que le haya engañado pues que lo haga. Si sus hijos empiezan a ver a su madre de otra manera después de todo lo que ha pasado, pues tendrán que abrazarla, supongo, y pasar página. Pero que nadie me intente convencer, como intentaba ayer hacer un periódico, de que la infidelidad es la mejor manera de ser feliz en el matrimonio. No, no lo creo, y tampoco creo que la podamos alcanzar mediante el abuso de la facultad sexual, algo de lo que, en definitiva, nos venía previniendo esa trasnochada moral tradicional.
martes, 28 de agosto de 2012
¿Discriminación sexual?
La reciente noticia sobre la subvención o no de colegios que imparten educación diferenciada por sexos es otra de esas polémicas que atenta al sentido común. La separación por sexos no significa necesariamente discriminación. Discriminación es la negación de un derecho a una persona o a un determinado grupo. El que se agrupen a niños y niñas de manera voluntaria en colegios masculinos o femeninos no atenta contra ninguno y menos cuando a nadie se le obliga a asistir a un colegio de este tipo.
Un claro ejemplo de separación obligatoria por razón de sexo es el caso del uso de los sanitarios públicos y que nadie considera una discriminación. ¿Debo sentirme discriminado por el hecho de no poder entrar en un aseo de mujeres? Pues creo que no porque, de hacerlo, yo sí estaría atentando contra un derecho mayor que es el derecho a la intimidad de las féminas en sus tareas de excreción y aderezo.
La sola posibilidad de que existan ventajas en la educación diferenciada (aunque todavía no se hayan puesto de acuerdo pedagogos y psicólogos) es suficiente para elevar a ésta a la categoría de derecho y que no tiene por qué ser menor que el derecho o capricho de un chico (mejor dicho: el de sus padres) en hacer mixto un determinado colegio. El que existan colegios con educación diferenciada no atenta contra los derechos de nadie porque, primero, a nadie se le obliga a asistir a uno de ellos y, segundo, aquellos que prefieran la educación mixta siempre podrán hacerlo en los colegios que la ofrezcan y que, además, superan ampliamente en número a los primeros.
La sola posibilidad de que existan ventajas en la educación diferenciada (aunque todavía no se hayan puesto de acuerdo pedagogos y psicólogos) es suficiente para elevar a ésta a la categoría de derecho y que no tiene por qué ser menor que el derecho o capricho de un chico (mejor dicho: el de sus padres) en hacer mixto un determinado colegio. El que existan colegios con educación diferenciada no atenta contra los derechos de nadie porque, primero, a nadie se le obliga a asistir a uno de ellos y, segundo, aquellos que prefieran la educación mixta siempre podrán hacerlo en los colegios que la ofrezcan y que, además, superan ampliamente en número a los primeros.
Esto es un ejemplo más de clara manipulación ideológica y que no se apoya en ningún fundamento racional serio.
viernes, 3 de agosto de 2012
Persona Humana Pata Negra Rioja de Cantimpalo
El jesuita y profesor de Bioética en la Universidad católica Sophia de Tokio Juan Masiá Clavel ha escrito un artículo en El País en el que dice textualmente:
"Un feto anencéfalo, carece de las mínimas estructuras neurológicas
como soporte para la formación de una persona, desde respirar
autónomamente hasta capacitarse para cualquier acto estrictamente humano
de sentir, pensar o querer. Aunque hubiera razones para no interrumpir
su alumbramiento, no sería por considerarlo una realidad humana
personal. El aborto de un anencéfalo no es el aborto de un ser humano.
Un feto con una malformación incompatible con la vida extrauterina
(supongamos el caso de una agenesia renal irremediable), no podrá llegar
a realizar acción humana, porque no sobrevivirá. Es asemejable al
ejemplo anterior."
Me gustaría analizar la idiotez supina que acaba de decir este señor. Que conste que en ningún momento voy a juzgar a las mujeres que decidan abortar en esos supuestos ni que no considere dichas situaciones como dramáticas. Sólo quiero analizar utilizando la lógica las declaraciones de Masiá e intentar entender si las conclusiones a las que llega son o no correctas.
Dice Masiá:
1) Que un feto anencéfalo, es decir, un feto con ausencia parcial o total del cerebro al no ser capaz de realizar una acción humana como sentir, pensar o querer, no es una realidad humana personal.
2) Que un feto con una malformación similar a una agenesia renal irremediable (ausencia de riñones) como no podrá sobrevivir por sí sólo y, además, no podrá realizar una acción humana por tener el cerebro atrofiado lo podemos poner en el mismo cajón: no es un ser humano.
No hay que ser muy inteligente para darse cuenta de los fallos de razonamiento de este profesor de Bioética (de la suya, por supuesto) pero les desgrano algunos para empezar:
Lo de "estructuras neurológicas
como soporte para la formación de una persona" es algo que se ha inventado este señor. No existen estructuras neurológicas que sean soporte de un concepto inventado como el de "persona humana". Existen características que definen a los miembros de la especie humana. Algunas de ellas son la capacidad de sentir, pensar o querer, a parte de otras como la de poder andar a dos pies, tener dos ojos, cinco dedos en cada mano con capacidad de manipulación exquisita de objetos etc.. etc...
Aunque Masiá quiera distinguir entre feto perteneciente a la especie humana y feto-persona humana, esta distinción es absolutamente artificial y falsa. Todo embrión concebido por miembros de la especie humana son seres humanos y la cualidad de persona humana no es algo que se adquiera por la capacidad o no que tenga esa persona de pensar, sentir o querer ni mucho menos por los grados en el que se desarrollen esas capacidades, algo, por cierto, muy peligroso y que nos llevaría directamente a justificar el exterminio de discapacitados mentales sucedido durante el III Reich.
Insisto, la distinción entre miembro de la especie humana y persona humana es una distinción totalmente artificial y carente de sentido. Para este señor, un feto sólo adquiere esta calificación superior si, y sólo si, desarrolla las capacidades mentales propias de su especie. Pero si por enfermedad o accidente, estas capacidades no llegaran a desarrollarse, el feto no será digno de ser llamado persona.
Pero ¿de qué demonios me está usted hablando?
Aunque Masiá quiera distinguir entre feto perteneciente a la especie humana y feto-persona humana, esta distinción es absolutamente artificial y falsa. Todo embrión concebido por miembros de la especie humana son seres humanos y la cualidad de persona humana no es algo que se adquiera por la capacidad o no que tenga esa persona de pensar, sentir o querer ni mucho menos por los grados en el que se desarrollen esas capacidades, algo, por cierto, muy peligroso y que nos llevaría directamente a justificar el exterminio de discapacitados mentales sucedido durante el III Reich.
Insisto, la distinción entre miembro de la especie humana y persona humana es una distinción totalmente artificial y carente de sentido. Para este señor, un feto sólo adquiere esta calificación superior si, y sólo si, desarrolla las capacidades mentales propias de su especie. Pero si por enfermedad o accidente, estas capacidades no llegaran a desarrollarse, el feto no será digno de ser llamado persona.
Pero ¿de qué demonios me está usted hablando?
A ver si lo comprendo haciendo un ejercicio mental sencillo y aplicando ¿por qué no? la misma lógica a otras especies animales: A un bicho que presenta unas características esenciales propias de su especie entre las que se encuentran la de poseer plumas, pico, la capacidad de volar y de poner huevos etc.. le llamamos pájaro o ave. Ahora bien, si vemos nacer uno de estos bichos sin alas y, por tanto, sin la capacidad de volar, no dejaremos de decir que lo que ha nacido es un pájaro, aunque el pobre no pueda como los demás miembros de su especie surcar con maestría los aíres o no sea capaz de poner un sólo huevo. Y lo mismo sucedería con un polluelo con una malformación que lo hiciera morir recién salido del huevo y, por tanto, sin la oportunidad de realizar ninguna actividad avícola (por denominar así a las actividades propias de su especie): no por ello dejará de haber sido un pájaro el infortunado, enfermo sí, pero pájaro.
Semejante manera de pensar es la que propone este señor. Pero es que esto supone un problema añadido:
Si se califica a un miembro de nuestra especie como "no-humano" por su falta de capacidad de sentir, pensar o querer, no veo por qué no podrá aplicarse el mismo rasero a una persona que deje de mostrar esas capacidades en un momento determinado. Según esta filosofía, si se puede llegar a ser persona ¿por qué no se puede llegar a dejar de serlo? Si seguimos la rigurosidad de la argumentación ya ven donde podemos acabar. Si en unos años, no lo quiera Dios, Masiá se convirtiera en un anciano demente sin la capacidad de pensar, de querer ni de sentir (que no es lo mismo que percibir) podríamos pensar que ha dejado de ser persona humana y se justificaría, utilizando la bioética que enseña, su eliminación mediante la eutanasia. ¿Ven el peligro de esa manera de pensar?
Para Masiá cualquier enfermedad o discapacidad que impida a un feto el poder pensar, querer o sentir tras el parto lo distinguiría de los sanos que sí podrán hacerlo y se le negará automáticamente la maravillosa etiqueta de denominación de origen: Persona Humana Pata Negra Rioja de Cantimpalo. Los defectuosos sólo quedan como un amasijo de órganos, tejidos y células que se han desarrollado de aquella manera y a los que se puede eliminar sin problemas morales porque no superan cualitativamente a la pura vida animal que ni piensa, ni siente, ni es capaz de amar.
Para Masiá las enfermedades o discapacidades no ocurren en las personas humanas sino que son éstas las que deciden, según la gravedad de los estragos que provoquen, si podemos seguir llamando a esos fetos enfermos personas humanas o si les despojamos de tan insigne consideración.
En la fotografía, Heather y Patrick Walker con su hijo recien nacido afectado de anencefalía Grayson James Walker y con el que sólo pudieron compartir ocho horas de vida. Por cierto, Facebook retiró las fotos de su hijo de la red social por considerarlas inapropiadas y luego pidió perdón.
En otros casos, dependiendo de la gravedad de la malformación, los niños pueden llegar a vivir más de dos años.
En otros casos, dependiendo de la gravedad de la malformación, los niños pueden llegar a vivir más de dos años.
Estoy seguro de que Masiá sólo habla de lo que se imagina en sus elucubraciones teóricas y que no conoce el caso de esta otra niña porque, de hacerlo y continuar diciendo que no es una persona humana, sólo mostraría la pestilente bioética que está enseñando y la mierda de persona humana que él mismo es. Y que conste que escribo en condicional para no insultar.
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Addendum:
La filosofía de Masiá concede el título de persona humana a aquellos seres de la especie humana que son capaces de desarrollar actividades específicamente humanas como pensar, sentir o amar. Creo que primero habría que discutir si esas actividades son realmente exclusivas de la especie humana o si, en la especie humana, se dan de manera distinta en calidad y cantidad que en otras especies. Para mi, actividades específicamente humanas son la de perdonar, distinguir entre el bien y el mal o el altruismo desinteresado. Todas estas derivan de la posibilidad de elegir, es decir, de que nuestro comportamiento no está sujeto a la inflexibilidad del comportamiento innato. Tenemos la posibilidad de actuar en contra de lo que nos dictan los instintos naturales. Pero la capacidad de pensar, sentir o querer se muestra en grados distintos en el mundo animal y no es exclusiva del ser humano.
Como ejemplo simplificador el siguiente video. Un visitante de un zoo observa asombrado como un chimpancé le pide que le ayude a escapar y le enseña como debe hacerlo. El chimpancé sabe que hay alguien al otro lado que es libre, que él se encuentra enjaulado y que ese alguien le puede ayudar y a demás sabe que tiene que explicarle cómo hacerlo. Ya digo, es un poco simplista el argumento pero bastante ilustrativo para empezar a pensar que nuestra inteligencia que, según Masía nos define como personas humanas, es sólo un problema de grado cualitativo. Pero este tema lo trataré en otra entrada. (Por cierto, al final del vídeo parece como si el el mono se quedara pensando: "este tío es tonto").
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Addendum:
La filosofía de Masiá concede el título de persona humana a aquellos seres de la especie humana que son capaces de desarrollar actividades específicamente humanas como pensar, sentir o amar. Creo que primero habría que discutir si esas actividades son realmente exclusivas de la especie humana o si, en la especie humana, se dan de manera distinta en calidad y cantidad que en otras especies. Para mi, actividades específicamente humanas son la de perdonar, distinguir entre el bien y el mal o el altruismo desinteresado. Todas estas derivan de la posibilidad de elegir, es decir, de que nuestro comportamiento no está sujeto a la inflexibilidad del comportamiento innato. Tenemos la posibilidad de actuar en contra de lo que nos dictan los instintos naturales. Pero la capacidad de pensar, sentir o querer se muestra en grados distintos en el mundo animal y no es exclusiva del ser humano.
Como ejemplo simplificador el siguiente video. Un visitante de un zoo observa asombrado como un chimpancé le pide que le ayude a escapar y le enseña como debe hacerlo. El chimpancé sabe que hay alguien al otro lado que es libre, que él se encuentra enjaulado y que ese alguien le puede ayudar y a demás sabe que tiene que explicarle cómo hacerlo. Ya digo, es un poco simplista el argumento pero bastante ilustrativo para empezar a pensar que nuestra inteligencia que, según Masía nos define como personas humanas, es sólo un problema de grado cualitativo. Pero este tema lo trataré en otra entrada. (Por cierto, al final del vídeo parece como si el el mono se quedara pensando: "este tío es tonto").
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