Descansen en paz Diego Salva Leazun y Carlos Sáenz de Tejada García.
¡Vaya una tropa! Bárcenas, según El País, amenazando a toquisqui en el PP, Mariano Rajoy sin decir esta boca es mía, nada, que se le ha comido la lengua el gato. La Cospe también se ha quedado muda. Los demás a favor o en contra de que Bárcenas dimita pero sin decirlo abiertamente a excepción del estrambótico Martínez Pujante (al que por cierto conocí en su pasado apolítico y ya contaré alguna anécdota y el porqué lo califico de estrambótico). A Gallardón no se le oye ni mú y no sé si esto es bueno o malo. Dicen que un líder es mal líder no por tomar las decisiones erróneas sino por no tomar decisiones. Creo que Rajoy es un mal líder. Con la que está cayendo no puede esperar a que los jueces le quiten al tesorero de encima. No es de recibo que un sinvergüenza, y creo que lo es por las filtraciones que está haciendo a El País, se dedique a chantajear a la cúpula del principal partido de la oposición y que nadie mueva ficha. Creo que las filtraciones a El País son ciertas porque, de no ser así, la única persona que habla sin tapujos -Esperanza Aguirre- no hubiera entrado al trapo. Ella sí está dispuesta a torear a ese torito que le ha salido al PP, ese partido que adolece de un liderazgo fuerte y seguro.
La fracasada Merkel va a hacerlo. Según la izquierda va a cometer otro de los grandes fallos de su política liberal: ¡Ha propuesto bajar los impuestos! Los contrarios a Merkel ven la medida como insostenible e imposible de cumplir y con fines claramente electoralistas. Pero esto es lo que ha propuesto también la derecha en España. Veo esta ocasión como única para comparar dos maneras de plantar cara a la crisis económica: la de Zapatero, subiendo los impuestos y la de la fracasada Merkel bajándolos.
Ya veremos quién tiene razón. De momento yo me alegro con la posibilidad de tener que pagar menos que es, por cierto, lo que tendrían que hacer también los líderes de la izquierda ya que la medida beneficiará y mucho no sólo a los ricos sino también a las clases trabajadoras. Pero a la izquierda, con el rollo de la lucha de clases, le importa tres pimientos que los trabajadores vean en el futuro la posibilidad de tener que tributar menos. Sus líderes prefieren que los ricos sigan pagando aunque los pobres tengan que acompañarles. Mejor que paguen todos a que los ricos se beneficien. Ya sé, ya sé que en España lo que se propone es una aplicación de impuestos proporcional pero no creo que sea este el momento. Ahora es el momento de activar la economía y las políticas neolibrales-conservadoras proponen una bajada general de impuestos, aunque los ricos también se beneficien. ¿Quién tendrá razón? Se admiten apuestas.